El revuelo político generado tras la salida de la directora del Sena

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En los más de siete años de gobierno del presidente Juan Manuel Santos, pocas veces la salida de un funcionario había generado tanto revuelo en la Casa de Nariño como ocurrió esta semana con la declaratoria de insubsistencia de la directora del Sena, María Andrea Nieto.

La controversia surgió luego de que, en medios de comunicación, la ahora exdirectora del Sena alertó sobre la presunta existencia de “cuotas políticas” en la entidad, así como contratos irregulares firmados por el actual secretario general de la Presidencia, Alfonso Prada, cuando este dirigió esa institución entre 2014 y 2017.

Precisamente, esas declaraciones de Nieto en algunos medios y el hecho de que no se haya seguido el conducto regular para hacer las denuncias generaron molestia en el presidente Juan Manuel Santos.

Luego de regresar de Canadá el miércoles pasado, el jefe de Estado se reunió con la ministra de Trabajo, Griselda Yaneth Restrepo, jefa inmediata de Nieto, y le pidió apersonarse del tema. 

Si bien está en manos de la Procuraduría investigar la veracidad de las denuncias, el escándalo afecta por ahora de manera directa al Gobierno, el cual, en su etapa final, registra bajos niveles de favorabilidad según las encuestas y su menguada gobernabilidad lo pone en aprietos para sacar adelante los proyectos de implementación del acuerdo de paz.

El escándalo recae, además, sobre una ficha clave de Palacio, como lo es el secretario general de la Presidencia, uno de los hombres más cercanos del mandatario y soporte fundamental para empujar la agenda legislativa.

Por eso, más tardó la ministra de Trabajo en anunciar la salida de Nieto que la oposición del Centro Democrático en salir a criticar al Gobierno por considerar que “se están robando al Sena”.

Incluso, el expresidente Álvaro Uribe aseguró que en un eventual gobierno del Centro Democrático la entidad “será fundamental”.

“Para el programa (de gobierno) de ustedes, cualquiera que pueda llegar a ser Presidente, el Sena es fundamental”, les dijo Uribe a sus cinco precandidatos durante un foro esta semana.

El exmandatario aprovechó el episodio para lanzar pullas a la Alianza Verde, colectividad con la que llegó Prada a la Cámara de Representantes en 2010, cuando se denominaba Partido Verde.

“Yo oigo a los verdes tan puros robándose el Sena”, apuntó Uribe.

No hay duda de que la oposición intentará utilizar episodios como este para castigar al Gobierno del presidente Santos. 

La vacante en el Sena, por lo demás, abre expectativas para los partidos de la coalición que aspiran a hacerse con el control de una de las instituciones con mayor presupuesto (3 billones de pesos) y de mayor impacto en todo el país.

Las denuncias

Según las denuncias de Nieto, durante la administración de Prada se firmaron 39 contratos por 280.000 millones de pesos para realizar obras del Sena en diversas regiones, en las cuales se han tenido que hacer “extrañas” adiciones por 17.000 millones. 

Además, 13 de esas obras están “en estado crítico, porque no hay flujo de caja”. Es decir, no se pueden sostener en el tiempo, lo que le habría creado un detrimento patrimonial a la nación.

Otras de las irregularidades se habrían presentado en 15 contratos con el Fonade –por 9.000 millones de pesos–, algunos de los cuales se empezaron a ejecutar “sin que se hubieran entregado los diseños”.

Los señalamientos que salpican al Fonade

Nieto aseguró que Prada, a través de terceros, quería seguir mandando en la entidad. Según la exfuncionaria, al menos 10 trabajadores “de alto nivel” que laboran en el Sena son familiares de algunos exfuncionarios de la entidad que Prada se llevó a trabajar con él en la Secretaría General de Presidencia.

De acuerdo con ella, en 2014 la cifra de contratación de servicios personales en la entidad era de 28.000 contratistas, y para el 2017 está en 36.000.

“Se acerca la ley de garantías y frente a esta yo había puesto límites muy claros, no estaba cediendo a ningún tipo de contratación o nombramiento por fuera de lo que corresponde; ese tipo de situaciones le empezaron a generar incomodidades al secretario de Palacio (Prada) en el desarrollo de su trabajo”, le aseguró Nieto a EL TIEMPO esta semana.

Prada se defendió de las acusaciones, a través de este diario, asegurando no tener tiempo para estar pendiente de la contratación de entidades distintas a la Presidencia de la República.

“Yo no hablo con contratistas; de hecho, a mí me queda poco tiempo, ella misma lo decía, el nivel de poco tiempo que tengo para poder atender muchos asuntos de las entidades”, dijo Prada.

El secretario general de la Presidencia dijo no de tener “un esquema burocrático de ninguna clase” y aseguró que Nieto estuvo al tanto de la contratación que ahora critica, pues fue parte de su equipo como director del Sena.

La Procuraduría ya asumió la investigación de las denuncias, pero el escándalo golpea al Gobierno en un momento muy sensible políticamente, cuando la campaña electoral prende motores y el Ejecutivo se la juega a fondo por sacar adelante los proyectos para la paz.

El Tiempo