Fabio Andrés Salamanca, ad portas de la libertad

Fabio Andrés Salamanca, ad portas de la libertad

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El universitario en estado de embriaguez protagonizó un accidente de tránsito en el que murieron dos mujeres y un taxista quedó en condición de discapacidad. Penas contra conductores ebrios no superan los cinco años.

Salamanca solicitó terminar de cumplir su condena en la calle, con el argumento de que ha cumplido con las exigencias de ley.Óscar Pérez

El nombre de Fabio Andrés Salamanca retumbó en los medios de comunicación a partir del 12 julio de 2013. En estado de embriaguez y a bordo de una camioneta marca Audi, con la cual alcanzó una velocidad de 140 km/h, les provocó la muerte a Ana Eduvina Torres Morales y Diana Milena Bastidas Cubillos y además dejó gravemente herido al taxista Hollman Cangrejo.

Hoy, casi cuatro años después de los hechos, el caso está a punto de llegar a su fin. Por un lado, le concedieron el beneficio de la suspensión de la pena por el delito de lesiones personales, por el cual había sido condenado a nueve meses y 18 días. Por otro, el Juzgado 17 de Ejecución de Penas estudia si le concede o no la libertad condicional en el marco de la sentencia de cinco años que purgaba en su domicilio por el delito de homicidio culposo.

El pasado 2 de mayo, Salamanca solicitó terminar de cumplir su condena en la calle, bajo el argumento de que ha cumplido con las exigencias de ley, entre ellas que ya pagó con las tres quintas partes de la pena (tres años), que su comportamiento ha sido el adecuado, que tiene arraigo familiar y social, y que ha reparado a las víctimas. Para resolver esa petición, el despacho le pidió a la penitenciaría La Picota información sobre el comportamiento del condenado y en los próximos días tomará una decisión.

Hollman Cangrejo, el taxista que permanece en silla de ruedas tras el accidente, se mostró inconforme con la posibilidad de que Salamanca pueda recuperar su libertad. Aseguró, además, que debido a ese accidente debe someterse a continuos tratamientos médicos y que el dinero que le entregaron como indemnización no fue suficiente. “Si yo pudiera devolver el tiempo, pediría más dinero. Fueron alrededor de $200 millones, con los que compré un taxi, que lo tengo trabajando, pero eso se ha ido en terapias”.

En ese mismo sentido, Roberto Bastidas, padre de Diana Milena Bastidas, víctima fatal del accidente, insiste en que la justicia “no funciona” y cuestionó el hecho de que se brindara una serie de beneficios a una persona que “de manera irresponsable les quitó la vida a dos mujeres y dejó herido de por vida a un hombre”.

Con licencia para viajar y otros beneficios

Uno de los episodios más recordados de accidentes de personas en estado de embriaguez lo protagonizó el empresario Juan Carlos Varela Bellini, quien el 7 de julio de 2012, a bordo de un vehículo Mercedes-Benz, atropelló y les causó la muerte a los motociclistas Emilce Quiroga Sánchez, Édgar Isaías Fajardo y Susana Padilla Leal y dejó herida a otra persona en el kilómetro 8 de la vía Bogotá-La Calera.

Seis meses después, en enero de 2013, le fue concedida la detención domiciliaria y, tras recibir una pena de cinco años y nueve meses, en agosto de 2015 obtuvo la libertad condicional. Desde el día de su captura se le ha permitido viajar a Cali y en septiembre de 2016 estuvo en Estados Unidos. Incluso, el pasado 17 de marzo obtuvo un permiso para salir del país con la condición de que regresara a Colombia a más tardar el próximo 26 de junio.

Otro caso recordado es el del piloto de aviación Ernesto Manzanera Mier, quien al conducir en exceso de velocidad, el 2 de diciembre de 2014, produjo un accidente de tránsito en la autopista Norte con calle 134, en el que perdieron la vida cuatro personas: José del Carmen Moreno y sus hijos María Marlen y César Augusto, así como Edilfonso Naranjo. En diciembre, un juez le concedió la libertad porque se vencieron los términos y solicitó la preclusión del caso. El próximo 27 de junio un juez decidirá si declara el fin de la acción penal en su contra.

¿La cárcel es la solución?

Los continuos accidentes de tránsito protagonizados por conductores ebrios durante los últimos años despertaron la indignación ciudadana. Los heridos de gravedad, las víctimas fatales y los responsables sin castigo llevaron a que se exploraran fórmulas para prevenir este tipo de hechos. Así, en 2013 entró en vigencia la Ley 1696, con la que se buscó endurecer las sanciones e incluso fijar medidas penales.

La implementación de la norma generó resultados favorables, casi inmediatos: un mes después de que entrara en vigencia se registró una disminución del 46 % en los índices de accidentalidad por embriaguez en todo el país. Mientras en 2013 se impusieron 71.126 comparendos por conducir en ese estado, en 2016 la cifra se redujo a 26.516, según la Agencia de Seguridad Vial del Ministerio de Transporte. En Bogotá, la tendencia también ha sido a la baja: en 2015 se impusieron 4.237 multas y en 2016 fueron 2.944.

A pesar del trabajo de las autoridades y del endurecimiento de las normas, se siguen registrando víctimas fatales. En 2016, en Bogotá, siete personas perdieron la vida en manos de conductores ebrios, de acuerdo con cifras de Medicina Legal. Sin embargo, los casos más emblemáticos registrados en los últimos años evidencian que las condenas contra los responsables no superan los cinco años de prisión. La mayoría de ellos purgan la pena en su casa o bajo libertad condicional.

Para el abogado penalista David Teleki, la cárcel no es la única vía para que haya justicia e insiste en que aumentar las penas tampoco es la solución para atender este flagelo. “Cuanto más derecho penal se aplica, menos civilizada es una sociedad”.

A pesar de que asegura que en países como Estados Unidos el hecho de conducir un vehículo bajo los efectos del alcohol es un delito, una persona que le quita la vida a otra no es una asesina per se, sino que “comete un error”. En ese sentido, considera que la justicia debe hacer énfasis en la reparación integral a las víctimas y en no confiar en la medida de aseguramiento de detención preventiva, y en lugar de ello fijar con rigor medidas de tipo pecuniarias. Aspectos que tanto la administración de justicia como la sociedad están en mora de aplicar.

Otros casos sonados

Fernando Abello España

Condena: 4 años

Pagó multa y estuvo recluido en La Mesa (Cundinamarca)

El 20 de agosto de 2010 le quitó la vida a Zoila Rosa Pardo y dejó heridas a otras cinco personas en la autopista norte con calle 150.

Andrea Molano Rojas 

Condena: 3 años

Recibió el beneficio de la suspensión condicional de la ejecución de la pena

En diciembre de 2013 arrolló a seis personas en la avenida Suba con calle 100. Reiteró que no conducía en estado de embriaguez.

Ernesto Manzanera Mier

Un juzgado resolverá si precluye o no el caso el próximo 27 de junio.

En libertad condicional desde diciembre de 2016.

El piloto de aviación es investigado por su presunta responsabilidad en la muerte de cuatro personas, en un accidente en la autopista Norte con calle 134, ocurrido el dos de diciembre de 2014.

Juan Carlos Varela Bellini

Condena: 5 años y 9 meses

Libertad condicional desde agosto de 2015

El 7 de julio de 2012, en el kilómetro 8 de la vía Bogotá–La Calera, Varela Bellini atropelló y causó la muerte a tres motociclistas y dejó herido a otro.

El Espectador