¿Por qué en Cúcuta no hay museos de verdad?

¿Por qué en Cúcuta no hay museos de verdad?

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¿Por qué no hay museos en Cúcuta?

El historiador Silvano Pabón de la Universidad Industrial de Santander responde:

“Porque esta es una sociedad anómica y ahistórica. Una sociedad con mentalidad inmediatista, efimerista y sin memoria.

Porque para una sociedad de mercachifles con profunda inclinación por lo informal, lo ilegal y el intercambio perverso no le interesa la cultura y la valoración de sus elementos identitarios.

No hay museos Cúcuta porque la ciudad no cuenta con una política cultural de corte patrimonial coherente, fundante e integral. Los principales componentes del Patrimonio Histórico y Cultural del entorno regional cucuteño están en desgracia. No se da cumplimiento a las normas y legislación nacional al respecto, con el consecuente descuido, abandono y desconocimiento del Patrimonio Identitario de los cucuteños. Los ejemplos más flagrantes de esta no conformidad en la gestión y política cultural de los entes territoriales regionales son:

1. Que uno de los centros culturales, que pudiera ser el núcleo de la dinámica de protección, conservación y divulgación del Patrimonio histórico y museístico de los cucuteños, que es el complejo cultural Julio Pérez Ferrero está en manos de los particulares y bajo régimen de derecho, peor como patrimonio de una familia, le fue heredado a una familia… lo cual ha hecho imposible que los Entes territoriales, es decir, el Estado asuman su sostenibilidad y proyección como corresponde, en tanto se trata de bienes patrimonio cultural de los nortesantandereanos.

2. El Patrimonio Histórico Documental de los nortesantanderanos, pero en especial de los cucuteños, que se encuentra en franco estado de deterioro por ausencia de condiciones de preservación; pues se halla en un sitio carente de todas las condiciones técnicas y las condiciones de su servicio son francamente precarias… por lo mismo, abandono total por parte del Estado…. dejándolo en manos de instituciones de derecho privado que terminan haciendo lánguidamente la misión del Estado.

3. Si bien es cierto se han invertido recursos del Estado para restaurar algunos inmuebles como la Casa de la Cultura o Torre del Reloj, el Complejo Julio Pérez Ferrero y la Quinta Teresa (y paro de contar), su destino no ha sido el más comprometido y adecuado. La primera es una sede administrativa, un auditorio y sala de exposiciones de artes plásticas… loable. La segunda fue entregada a una corporación de derecho privado para que hiciera de esos recursos de la Nación una empresa o actividad económica familiar. La tercera no tiene destino específico aún, aunque se ha publicado en medios que será destinada como sede de oficinas para atención de población en situación de desplazamiento forzado y de alta vulnerabilidad social.

Por éstas y por noventa y nueve razones más la ciudad de Cúcuta no tiene museos, muy a pesar de valiosos intentos por parte de ciudadanos y gremios amigos de la Cultura, cucuteños serios nostálgicos o que valoran los pocos elementos de valor patrimonial que aún subsisten.

La solución: que el Estado y la dirigencia política como gubernativa tengan algo de conciencia, conocimiento y compromiso con la cultura patrimonial de la región. Que se asuman y se apoyen las iniciativas ciudadanas y se tracen las políticas pertinentes hasta lograr que la ciudad tenga los museos que necesita como parte del componente identitario de los cucuteños.

Hay que recuperar la Julio Pérez Ferrero para los nortesantandereanos, poniéndola bajo la responsabilidad del Estado y no como un negocio de particulares. El Estado tiene que ser serio y ser capaz de administrar y sostener unos bienes patrimoniales como culturales y académicos para que sirvan gratuitamente a la sociedad toda, sin exclusión. Hay que dotar y destinar la Quinta Teresa para lo que debe ser, escenario de servicios culturales e históricos patrimoniales… un museo… entre otros”.

Por: Silvano Pabón, Historiador de la Universidad Industrial de Santander.