¿Por qué en Colombia no tuvimos un Emiliano Zapata?

¿Por qué en Colombia no tuvimos un Emiliano Zapata?

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La historia de México tiene notables diferencias con la nuestra. En Colombia no se desarrolló un sistema hacendatario tan poderoso como el mexicano, y por ende tampoco una clase campesina tan numerosa, sujeta a relaciones de servidumbre por una élite aristocrática y terrateniente como la constituida en el México de Porfirio Díaz, quien lideró la expulsión de los franceses que habían invadido México pero se alzó con un poder casi omnipotente y despótico con su pueblo.

Colombia no tuvo un régimen aristocrático tan poderoso como el Porfiriato, cuyos abusos y explotación miserable al campesinado mestizo e indígena fueron en extremo onerosos. Los campesinos mexicanos trabajaban literalmente como siervos, totalmente desposeídos, sin tierras y muy desfavorecidos ante la Ley; mientras la élite terrateniente, apoyada por el Estado, tenía privilegios ilimitados sobre los pobres.

Emiliano Zapata Salazar surgió de esa masa campesina que planteó la Revolución Mexicana de 1910, no solo como líder militar, sino como reformador agrario. Y aunque la Revolución no acabó con los “pelones”, soldados del Gobierno ni se tomó el poder, sí logró una reforma agraria y política significativa, así como bajar un poco la injusticia social ahondada en tiempos de Porfirio Díaz.

Por otro lado, en Colombia se hizo una reforma liberal a mediados del Siglo XIX, enmarcada en una sucesión de guerras civiles atizadas por los partidos políticos tradicionales, en las que los campesinos y pequeños propietarios fueron adhiriendo a cualquiera de los bandos, generando unas violencias y odios interminables, matando y desplazando familias sin misericordia. Con esa historia imposible la generación de un líder campesino tipo Emiliano Zapata.

Pero en Colombia también ha faltado formación de conciencia de clase, nacionalismo e identidad colectiva en los distintos sectores populares de la Nación; valor ciudadano y cohesión política e ideológica del campesinado que sí le sobró a Zapata en México. El pueblo colombiano se caracteriza más bien por la indolencia, la apatía, bajo nivel de participación ciudadana y ausencia de compromiso por su clase y por la sociedad en sí.