Reclusos no necesitan aprobación de expareja para visita conyugal

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Un fuerte regaño le hizo la Corte Constitucional al director de una cárcel que se negó a cambiar el permiso de visita conyugal que tenía una mujer, afirmando que se debía contar con la aprobación de su expareja.

La Corte afirma que no se puede limitar de forma arbitraria el derecho a la intimidad de un recluso y que aunque los directores de las cárceles pueden definir un régimen interno sobre visitas, no están facultados para decidir con quién se pueden desarrollar.

Según la corporación, “la persona recluida conserva la libertad de escoger su pareja y de mantener relaciones sexuales, siempre y cuando cumpla con las exigencias de salubridad, orden y seguridad propias de los establecimientos carcelarios”.

Por eso recordó que es una obligación de las autoridades “eliminar los obstáculos administrativos y físicos” que impidan que los reclusos tengan el espacio de privacidad al que tienen derecho.

El pronunciamiento de la Corte se dio al resolver una tutela que presentó una mujer presa desde el 2010 en la cárcel Picaleña, en Ibagué, en la que afirma que ese penal vulneró sus derechos a la intimidad, al libre desarrollo de la personalidad y a la sexualidad.

Su pelea jurídica comenzó cuando intentó anular una resolución del 25 de noviembre del 2015 que autorizaba la visita conyugal de su anterior compañero sentimental, quien también está preso en Picaleña, en el patio de hombres.

Cuatro meses después de que se hizo efectiva la resolución, la mujer terminó ese noviazgo e inició una nueva relación, por lo que buscó que le concedieran el permiso de visita a su nuevo novio.

La mujer hizo esa solicitud en dos oportunidades y ambas fueron negadas por la cárcel con el argumento de que para anular ese permiso debía tener la aprobación, con firma y huella, de su exnovio.

La Corte Constitucional le ordenó al Inpec impartir instrucciones a los directores de las cárceles para que conozcan que ante una solicitud de cancelación de visitas íntimas solo se necesita la manifestación del interesado.

El Tiempo